



- Especialización en trauma: Abordamos el trauma no resuelto y la disociación que se manifiesta en el cuerpo (somatización, tensión crónica, incomodidad corporal). Utilizamos el cuerpo como la vía para el procesamiento seguro de las emociones.
- Movimiento consciente y neurobiología: Aplicamos prácticas basadas en la neurobiología para regular el sistema nervioso. El objetivo es salir del estado de alerta crónico (lucha/huida) y acceder a la calma (descanso y digestión).
- Integración mente-cuerpo: Trabajamos la interocepción, ayudándote a escuchar y respetar las señales internas del cuerpo, un paso esencial en la recuperación de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).
- Regulación del sistema nervioso para disminuir la ansiedad y la hipervigilancia crónica.
- Liberar tensiones somatizadas y corazas musculares que limitan la respiración y el movimiento.
- Reconectar con el cuerpo desde la seguridad, mejorando la imagen corporal y el autoconcepto físico.
- Desarrollo de la atención plena (mindfulness) para manejar la impulsividad y promover una mayor presencia en el momento actual.
- Sentirte apoyado en un proceso que utiliza el cuerpo como recurso de calma y anclaje emocional.
- Yoga terapéutico: Práctica suave, consciente y no-invasiva con un énfasis absoluto en la seguridad, las fronteras y la elección del participante. Ideal para crear seguridad corporal, mejorar la interocepción y regular el tono muscular.
- Técnicas de mindfulness y respiración: Entrenamiento en la atención plena y el uso de ejercicios de respiración (pranayama) para el anclaje inmediato en momentos de flashback, ansiedad o atracón.
- Intervención somática: Aplicación de movimientos específicos y conciencia postural para descongelar patrones de tensión asociados a emociones reprimidas. Estas sesiones se coordinan con la psicoterapia para facilitar el procesamiento del trauma.
Registro y exploración de sensaciones corporales
El terapeuta ayuda a notar:
– tensión o relajación
– calor, frío, hormigueo
– presión en el pecho, nudo en el estómago
– cambios en la respiración
El cuerpo muestra señales que a veces la mente pasa por alto.
Regulación del sistema nervioso
Muchas técnicas apuntan a ayudar al cuerpo a salir del modo de defensa (lucha, huida o congelamiento).
Se usan prácticas como:
– respiración consciente
– anclajes sensoriales (mirar un punto, – sentir el contacto con la silla)
– micro-movimientos para liberar activación
Trabajo con el trauma sin revivirlo
La terapia somática NO consiste en “revivir el trauma”, sino en liberar la energía atrapada de forma gradual y segura.
Por ejemplo:
– entrar y salir de la sensación (pendulación)
– identificar micro-momentos de seguridad
– permitir pequeñas descargas fisiológicas (suspiros, temblores suaves, calor)
Movimiento consciente
Puede incluir:
– estiramientos suaves
– ajustar posturas
– movimientos espontáneos del cuerpo
– liberar tensiones acumuladas
Interocepción y mindfulness corporal
Se practican habilidades para “estar dentro del cuerpo”:
– notar cómo cambian las sensaciones con una emoción
– sentir límites corporales
– reconocer señales de amenaza vs. seguridad
Explorar cómo el cuerpo guarda patrones emocionales
Se trabaja con:
– rigidez muscular
– hábitos posturales
– respuestas automáticas ante conflicto o estrés
– bloqueo del impulso a actuar o expresarse
Integración verbal
Aunque es corporal, también se habla:
– para poner palabras a la experiencia
– para organizar la narración interna
– para asociar sensaciones con emociones y recuerdos.
Construcción de recursos internos
El terapeuta ayuda a crear sensaciones corporales de:
– calma
– firmeza
– protección
– presencia
– conexión
Estos recursos se usan luego en momentos difíciles.
