La terapia cognitivo conductual (TCC) es un enfoque psicoterapéutico centrado en la interrelación entre pensamientos, emociones y conductas. En Seishin, integramos este enfoque como la herramienta más directa para modificar los hábitos disfuncionales y las distorsiones cognitivas específicas que mantienen los trastrornos alimentarios, la ansiedad y la fobia social.
Primera visita de orientación en 24-48 horas. Modalidad presencial en Gavà o bien online.

La terapia cognitivo-conductual o TCC es un modelo de tratamiento altamente estructurado que entiende que nuestros sentimientos y comportamientos no están causados por los eventos, sino por la interpretación que hacemos de ellos (las cogniciones).
El proceso de la TCC se desarrolla en tres áreas clave:
- Reestructuración cognitiva: Identificamos los pensamientos automáticos y distorsionados (ej. «si como esto, engordo») que causan malestar y los sustituimos por cogniciones más realistas y adaptativas.
- Exposición y desensibilización: Diseñamos tareas de exposición gradual para afrontar miedos y conductas de evitación (ej. el miedo a comer ciertos alimentos o a la crítica social).
- Entrenamiento en habilidades: Se ofrecen herramientas prácticas como el manejo del estrés, la relajación o la resolución de problemas para generar nuevas respuestas conductuales.
El objetivo es que el paciente se convierta en su propio terapeuta para el futuro.

La terapia conductual es fundamental en el abordaje de los TCA y otras patologías de la alimentación, ya que actúa directamente sobre la manifestación conductual y cognitiva del trastorno.
- Identifica distorsiones: Permite desmantelar las reglas rígidas y los errores lógicos (ej. pensamiento dicotómico, generalización) que alimentan la restricción o la obsesión por la imagen corporal.
- Modifica la conducta alimentaria: Se aplica en la normalización de patrones de comida, la reducción de conductas de purga o atracón, y la exposición a alimentos temidos.
- Mejora la imagen corporal: Trabaja sobre la evaluación negativa y excesiva del cuerpo, reduciendo la comprobación corporal (body checking) y la evitación del espejo.