La terapia EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing o Desensibilización y Reprocesamiento por Movimiento Ocular) es un abordaje basado en la evidencia clave para procesar experiencias traumáticas y memorias dolorosas. En Seishin, la integramos en la fase de psicoterapia (la raíz) para tratar la etiología de los trastornos alimentarios, la ansiedad, el control y la baja autoestima.
Somos terapeutas EMDR certificados. Ofrecemos sesiones presenciales en Gavà (Barcelona) y terapia EMDR online con la misma eficacia.
Primera visita de orientación en 24-48 horas. Modalidad presencial en Gavà o bien online.

EMDR no es solo una técnica, es una metodología de procesamiento que estimula la capacidad de curación natural del cerebro. Se enfoca en las memorias traumáticas que han quedado bloqueadas, causando síntomas como flashbacks, ansiedad o patrones disfuncionales. El proceso se centra en:
- Estimulación bilateral: Utilizando movimientos oculares, tappings o sonidos, mientras el paciente se centra en un recuerdo difícil, activamos ambos hemisferios cerebrales para desbloquear la red de memoria traumática.
- Reprocesamiento: Este proceso imita lo que ocurre naturalmente durante el sueño profundo (fase REM) y ayuda al cerebro a integrar la experiencia dolorosa como una memoria del pasado, disminuyendo la carga emocional negativa que genera los síntomas actuales.
- Reestructuración cognitiva: Se sustituye la creencia negativa («soy culpable», «no soy suficiente») asociada al evento, por una creencia adaptativa y positiva.
- No borra recuerdos: no se trata de olvidar lo ocurrido sino de darle un significado consciente, más saludable, y conseguir así que no cause dolor en el presente.

En los TCA, las compulsiones alimentarias, la restricción y la distorsión de la imagen corporal están intrínsecamente ligadas a experiencias de trauma, vínculos inseguros o memorias de desregulación.
La terapia EMDR es esencial en el tratamiento porque:
- Desensibiliza el disparo: Reduce la respuesta de miedo y ansiedad que dispara los impulsos (atracones, purgas, restricción) al exponerse a la comida o al propio cuerpo.
- Reprocesa la imagen corporal: Aborda los «espejos traumáticos» y las memorias de crítica o bullying que sostienen la dismorfia corporal.
- Fortalece la autoestima: Revisa los patrones de autosabotaje y la sensación de insuficiencia vinculados a la nutrición y el control.