No encajar en un diagnóstico clásico de anorexia o bulimia no significa que no exista sufrimiento. Además de los trastornos alimentarios renococidos como tal, existen otros trastornos alimentarios o de la ingestión que pueden ser especificados (OSFED) y otros trastornos relacionados (sin codificación especial en el DSM-5), que representan el porcentaje más alto de casos en consulta. En nuestra clínica de Gavà y online, tratamos tanto la sintomatología clínica atípica como las nuevas formas de obsesión por la imagen y la salud (ortorexia, vigorexia…) con el mismo rigor clínico y metodología integradora.
Primera visita de orientación en 24-48 horas. Modalidad presencial en Gavà o bien online.


Si tu relación con la comida o tu cuerpo domina tu vida, aunque tu peso sea «normal», necesitas ayuda profesional:
- Rigidez moral con la comida: Sentimiento de pureza o superioridad al comer «limpio» (ortorexia) o culpa extrema al saltarse reglas autoimpuestas.
- Rituales compensatorios no visibles: Ejercicio extenuante tras comer, ayunos prolongados o manipulación de medicación (insulina).
- Distorsión visual y obsesión muscular: Verse pequeño siendo grande (vigorexia) o fijación con defectos imaginarios.
- Consumo alterado: Beber agua compulsivamente para no comer (potomania) o reservar calorías para el alcohol (drunkorexia).
Anorexia nerviosa atípica
Se cumplen todos los criterios de la anorexia (restricción, miedo intenso, distorsión), pero el peso del paciente se mantiene dentro o por encima del rango normal. El peligro médico es igual de grave, pero la validación social del «cuerpo delgado» suele retrasar el diagnóstico.
Bulimia y trastorno por atracón de baja frecuencia
Cuadros donde los atracones o purgas ocurren, pero con una frecuencia menor (menos de una vez a la semana o durante menos de 3 meses). Requieren intervención temprana para evitar la cronificación.
Trastorno por purgas
Conductas compensatorias recurrentes (vómitos, laxantes) para controlar el peso o la forma corporal, pero sin la presencia de atracones previos. Se trabaja intensamente la gestión de la angustia que dispara la purga.
Síndrome de ingesta nocturna
Episodios recurrentes de ingesta de alimentos por la noche (al despertarse o consumo excesivo después de cenar), con plena consciencia y recuerdo. Genera gran malestar y alteraciones metabólicas importantes.
Ortorexia
La obsesión patológica por la comida biológicamente pura. El problema no es la cantidad, sino la calidad, llevando al aislamiento social y la desnutrición paradójica.
Vigorexia (Dismorfia muscular)
Obsesión inversa a la anorexia; el miedo es a ser demasiado débil o pequeño. Implica ejercicio compulsivo y dietas hiperproteicas rígidas.
Diabulimia
La omisión deliberada de insulina en pacientes con Diabetes Tipo 1 para perder peso. Un trastorno de altísimo riesgo médico.
Pregorexia
Conductas restrictivas o ejercicio excesivo durante el embarazo por miedo a ganar peso, poniendo en riesgo a la madre y al feto.
Drunkorexia
Restricción calórica alimentaria («ahorro de calorías») planificada para poder consumir alcohol sin ganar peso, potenciando el daño hepático y neuronal.
Permarexia
Estar permanentemente a dieta. No es un diagnóstico oficial, pero es la antesala de casi todos los TCA.
Potomanía
Ingesta compulsiva de grandes cantidades de agua (más de 4-5 litros) con intención de llenado gástrico o por ansiedad, con riesgo de desequilibrio electrolítico grave.
Manorexia
Restricción alimentaria y miedo intenso a ganar peso o distorsión de la imagen corporal aplicados específicamente a hombres. Aunque el trastorno es clínicamente idéntico a la anorexia nerviosa, las manifestaciones conductuales pueden ser diferentes.
Sadorexia
Una combinación destructiva de comportamientos anoréxicos y masoquistas (autolesiones) para lograr una delgadez extrema mediante el dolor y la privación.


